domingo, 23 de octubre de 2011

SAN MIGUEL DE BREAMO


Hablamos de una Iglesia románica ubicada en un monte con el mismo nombre.
Según la inscripción de la fachada fue construida en 1187 por la orden de los Templarios.



Perteneció a un convento de Agustinos, los cuales la abandonaron en el siglo XVI.
En su planta de cruz latina, se trazan dos naves; una principal y otra transversal, cubiertas con bóvedas de cañón y crucería. La cabecera está formada por tres ábsides semicirculares.
En el interior del edificio destacan los capiteles con figuración humana y animal. En el exterior de la construcción destacan tres puertas románicas.
La fachada principal cuenta con una puerta de entrada enmarcada por dos contrafuertes en medio de los cuales se halla un rosetón.

Este templo está cargado de simbología templaria, y de leyendas asociadas a cual más increíble. También es destacable su espectacular ubicación en lo alto del monte, desde donde se puede disfrutar de vistas realmente bonitas de la costa.
La podemos encontrar muy cerca de la localidad coruñesa de Pontedeume, en dirección a la aldea de Campolongo.

Paso a continuación a comentar el origen de esta atípica Iglesia y de sus orígenes templarios.
La Orden del Temple fue reconocida oficialmente en el concilio de Troyes en 1129.
Unos años antes en tierras santas, nueve caballeros, solo nueve, decidieron fundar la que luego sería la Gran Orden del Temple, llamándose en principio "Orden de los pobres caballeros de Cristo". Estos primeros caballeros no admitieron a nadie más en la recién creada orden, durante los nueve primeros años de existencia.



Cuando Alfonso VI cedió a Raimundo y Urraca el dominio del condado de Galicia y a Enrique y Teresa el de Portugal, en Souce, en 1128, ya había un castillo templario .Fueron templarios los que muerto el conde Enrique, acompañaron a Teresa en sus guerras por tierras del sur contra los musulmanes en 1128.
Los guerreros de la Orden llegaron a Pontedeume y en lo que entonces llamaban Breamoldón se asentaron. Era el año 1187.
La iglesia, templaria, esta sola en el terreno. Pocos la ven y pocos más la conocen. Fue construida sobre un templo celta, y la fecha de su fundación está grabada en la propia piedra.(1.187)



Es una iglesia extraña, muy extraña. Su traza es pobre, sin ornamentos ni decoración, pero un magnífico rosetón, de una estrella de once puntas corona su fachada.



En el año que la construyeron el gran maestre de la Orden sufrió una gran derrota ante las huestes de Saladino, Cayendo prisionero y renegando de su fe.
Este pudo ser el principio del fin del Temple,de ahí que se afirma que construyeron San Miguel no como templo, sino como testamento.
La leyenda de los guardianes del testamento dice así:
Corría el mes de diciembre de 1224. Cerca de la iglesia de San Miguel en Breamo. Once hombres rodeaban en silencio una hoguera que les calentaba y calmaba algo de la tremenda humedad que la lluvia provocaba. Eran caballeros del Temple.
Habían sido luchadores, habían sufrido derrota y habían huido contraviniendo las normas de su orden. Por eso estaban aquí.



Tenían como misión guardar esta humilde iglesia. Estaba aquí, en ninguna parte, aislada, solitaria. Inmensa en la riqueza que contenía. Aunque su aspecto no dejara adivinarlo. Su humildad externa era la mascara de su tesoro oculto.
Siempre fueron los canteros templarios maestros en el labrado de la piedra y artesanos del acertijo. Tenían además de la misión de construir, la de anotar en las obras de piedra que componían los secretos que debían ocultar y luego transmitir. Eran sabios en cantería y maestros en misterios.
Se decía de ellos que guardaban en sus cabezas los grandes secretos de los enormes tesoros de Tierra Santa y de los conocimientos sublimes de sus maestres.



Y esto guardaban los once, los signos sagrados que decoraban esta capilla, los que eran el testamento de la humillada orden, la derrotada.
Aquí se encontraba todo, la historia de lo ocurrido, la sabiduría que no lo impidió y el escondite de sus riquezas.

Se acercaba la noche y era de natividad. Carecían de todo estos monjes y guerreros. Solo tenían su soledad y la capilla que custodiaban.
Caídas las primeras sombras se refugiaron en su interior.
Por los estrechos y altos ventanucos, penetraba la breve luz de estrellas.
Miraron al rosetón sobre la puerta. Once puntas. Una por caballero. Así era desde que la construyeron. Por ella estaban allí once.

Poco a poco fueron mirando más y más a la rosetapero algo extraño ocurría en ella. No sabían bien que,pero algo era diferente en esta noche navideña.
En esa noche la roseta no tenía once puntas sino doce, una más, un caballero más.
Y lo había, ya que en el centro de la humilde nave de San Miguel un niño dormía ante el altar.
Y así permaneció toda la noche,hasta las primeras luces del alba. En ese momento el rosetón volvió a tener once puntas y el niño desapareció.
Desde entonces, todas las noches de la Navidad, los que se aproximan a esta iglesia juran que el rosetón tiene doce puntas. Las cuentan y recuentan y siempre son doce pero solo hasta el Alba.



Dos veces al año, los devotos suben a las alturas, al coto de Breamo.
El santo quita el mal de ojo a cambio de una serie de ceremoniales que los peregrinos deben cumplir a rajatabla.
El primer rito es pasar por debajo de la imagen del santo, que en procesión gira alrededor de la iglesia. El segundo es acompañar en la procesión al santo y dar nueve vueltas a la iglesia y el último rito es besar a una pequeña figura de San Miguel y dejar una limosna para el cuidado del templo.
El rito más sentido lo practican aquellos que acuden enfermos con una intensa fe en que el santo los va a curar. Algunos incluso acuden de noche, en un día cualquiera del año, para rodear la capilla una y otra vez.



El camino de subida se llama “Camiño do Monumento” y es todo de escaleras.
Se dice que la ermita es lugar de reunión de brujas, ya que han aparecido bollos de pan cortado en la puerta que se piensa que son parte de encantamientos.
Otros dicen que las brujas suben a coger una hierba que se llama codeso.

Como os he dicho está apartada y escondida en lo alto de un monte, pero no por ello deja de ser una visita obligada para todos aquellos que buscan deleitarse tanto con piezas arquitectónicas absolutamente geniales como con elementos, símbolos y leyendas de otros tiempos que realmente dejan asombrado a quienes se acercan a ella.
Un lugar de poder realmente especial.

Os dejo este video en el que podréis conocer todo el contorno de la edificación.
(Recordad que para la perfecta escucha de audio y video en este blog, deberéis desactivar la música de fondo en el reproductor que encontraréis en la parte más baja del mismo)


Un cordial saludo de vuestro amigo Eugenio, Alias Karkallón.

Fuente consultada. www.arteguias.com
Foto, video y edición por Karkallón.

1 comentario:

  1. Es algo petrificador. Impresionante en lo que vale. Una iglesia más en una Galicia única. Espero seguir viendo todos éstos artículos con el placer del que, en cada piedra, cada iglesia, cada monasterio, descubre un universo.

    Gracias Karkallón, por cuanto nos das.

    Un saludazo.

    ResponderEliminar